Papá, mi hincha número 1

Publicado hace 2 años
HOMENAJE A PAPÁ EN SU DIA: Cuando un joven que estaba usufructuando una beca de estudios de la carrera de ingeniería en la ciudad norteamericana de San Antonio, Texas, sus padres, mexicanos nacionalizados norteamericanos, se mudaron de Miami, Florida, para estar cerca de él y así apoyarlo en sus estudios.

Su padre era un piloto de aviación ya jubilado, que por muchos años estuvo al frente de una escuela de pilotaje llamada Burside Ott, en el aeropuerto de Opa Locka , en el Condado Dade, a unos 20 kilómetros de Miami.

El joven de nombre Gustavo Pineda era un habilidoso jugador de fútbol, modalidad deportiva conocida como Soccer en los Estados Unidos, que para ese entonces, finales los años 70, aún no era muy practicado como en la actualidad, pero que gracias a la incorporación de Pelé, Carlos Alberto Torres, Beckenbauer, Chinaglia, Müller, Romerito, Cabañas entre otros al Cosmos de Nueva York, esa modalidad deportiva fue ganando popularidad.

En los torneos que disputaba su universidad, el primero en llegar y sentarse en lo más alto de las graderías, era su papá, y así como era el primero en llegar, era el último en retirarse junto con su hijo. Durante todo el partido su papá lo alentaba y cada gol que convertía lo iba a celebrar abrazándolo. Así pasaron los años, y cuando cursaba el quinto año, su papá falleció a causa de lo avanzada que estaba su diabetes, una enfermedad que lo había obligado a jubilarse.

Pasaron algunos meses hasta que se inició otro torneo en el que participaban universidades del estado de Texas y de estados vecinos. Al ingresar a la cancha, aunque no era la misma, Gustavo miró hacia el lugar donde, de seguir con vida, estaría su papá alentándolo como siempre. Se quedó observando y pensó, “hoy te voy a dedicar un gol”.

Y fue así, que ya en las postrimerías del encuentro, convirtió el gol que le dio la victoria de 3 a 2 a su equipo, lo celebró con sus compañeros y luego se dirigió hacia las graderías, donde debería haber estado su papá, y alzando los dos brazos, hizo tres reverencias y se retiró sonriente, algo que le llamó la atención a un cronista de televisión.

Para matar su curiosidad, y además porque se trataba del que convirtió el gol de la victoria, le hizo un reportaje. Primero hablaron de lo que fue el partido en sí, y como corolario, el cronista le pregunta, ¿por qué al convertir el gol fuiste hacia las graderías para hacer reverencia y retirarse sonriendo?, a lo que Gustavo le contestó, “la reverencia fue una dedicatoria del gol que le prometí a mi papá antes de comenzar el juego”, sorprendido el cronista le dice, “pero, tengo entendido que tu papá ha fallecido recientemente”, y Gustavo replica, “y es por eso justamente, porque fue la primera vez que estoy seguro que me vio convirtiendo un gol.

Más sorprendido aún, el cronista que sabía de su capacidad goleadora, le pregunta, ¿acaso no has convertido muchos goles cuando tu papá te alentaba desde las graderías y los celebrabas con él ?, a lo que Gustavo le responde, “por eso mismo, porque mi padre había perdido la vista hace algunos años, y estoy seguro de que hoy, desde donde quiera que se encuentre, por primera vez me ha visto convertir un gol”.

Recuerden, un papá por más duro que aparente ser, tiene el corazón blando, es nuestro hincha número 1 en lo que sea que hagamos, y si a veces cobra nuestras faltas con algún castigo, lo hace por nuestro bien y porque nos lo merecemos, aunque por dentro le duela más a él que a nosotros mismos.

Este es un homenaje sincero de la gran familia de Radio Imperio 106.7 FM a todos los papás en su día.

¡MIL FELICIDADES PAPÁ!